
Mientras conservan una tradición familiar centrada en el ciclismo, los "mellos" Jerónimo y Sebastián Álzate Benavides, se sumergen en una divertida aventura cada vez que ruedan en sus bicicletas.
Estos niños, descendientes de paisas, se iniciaron en el deporte de las bielas a los 6 años de edad y emplean dos días a la semana para practicar MTB y Ruta en la escuela del Club CicloMary de Sincelejo.
Con sus cascos bien ajustados y sonrisas que iluminan sus rostros, estos pequeños aventureros ya han participado en diferentes eventos, convirtiendo su afición ya en un estilo de vida.
“Todos sus tíos montan hace unos 10 años y el papá tiene el ciclismo como un hábito, entonces mis hijos han crecido en el ambiente de este deporte y eso los motiva”, expreso Kaeris Benavides, madre de los menores.
Los “mellos” no solo se limitan a las rutas locales; han empezado a explorar su talento en otras partes del país. Su más reciente participación se realizó en Medellín en El Gran Fondito Mariana Pajón un evento de ciclismo pensado y creado para niños y niñas entre los 2 y los 14 años de edad, donde compitieron con 33 participantes logrando el octavo y décimo puesto en la competencia.

Con el apoyo de sus padres, Jerónimo y Sebastián aspiran en participar en más competencias para desarrollar sus habilidades y sobresalir en esta disciplina deportiva y están listos para enfrentar los desafíos que les traiga el mundo de las dos ruedas.
Los ciclistas son estudiante de cuarto grado de primaria en una institución educativa de esta ciudad y alternan la academia con las prácticas ciclísticas.