
En el barrio Barlovento de Sincelejo, cada mes de enero se vive una de las recreaciones más creativas y emocionantes de la fiesta taurina. En lugar del tradicional toro bravo que caracteriza las corralejas del 20 de enero, los jóvenes y vecinos del sector reemplazan al astado por humanos disfrazados, generando un ambiente cultural lleno de adrenalina y sabor a fiesta enerina.

Desde hace dos años, esta iniciativa conocida como los "Toros Humanos" ha ganado popularidad en la comunidad. Sergio Acosta, uno de los organizadores, explica: "Ya llevamos dos años realizando este evento. Aquí entre todos nos apoyamos y ese es el objetivo, estar en familia disfrutando de algo que lo sentimos como si fuera real. Recibimos a toda la comunidad para que aprecie los simulacros que hacemos y disfrute de las seis tardes de celebración, que van del 15 al 20 de enero".

La diversión comienza desde las cinco de la tarde, cuando varios hombres y mujeres toman unos cachos y asumen el rol del toro. Los espectadores corren de un lado a otro para evitar ser alcanzados y, de paso, ganar los diferentes premios que se subastan en el redondel.
No es la única actividad taurina alternativa que se desarrolla en la capital sucreña durante estos días. En otros sectores, los habitantes construyen improvisados redondeles con madera y amarres, donde con calaveras enfrentan a quienes mantean al personaje disfrazado de toro.
La mayor parte de los organizadores de esta celebración son jóvenes comprometidos con mantener viva la tradición corralejera, fomentando una diversión sana y segura para todos los participantes. La creatividad y el arraigo cultural se fusionan en este evento que, año tras año, sigue conquistando a los sincelejanos y visitantes.